Caso No.25239
04/08/2009
Compañía: Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México
Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, desorden y caos Terminal 1
Ciudad de México, Distrito Federal, MEXICO
Por: REGINO1
Resulta que el día viernes 31 de julio me disponía a abordar un vuelo en el AICM, luego de andar como loco buscando los dichosos monitores de salidas, (porque definitivamente hacen falta mas de ellos y en lugares estratégicos) por fín logré ubicar la sala, era la 3.
Al llegar, noté que había demasiada gente parada, niños corriendo y llorando, pasajeros sentados en el piso, dobles y terceras filas, no había espacio para los que llegaban (pasillo libre); las encargadas de las aerolíneas gritando para hacerse escuchar, la gente amontonándose para poder subirse al avión, y nunca falta el gandallon (na) que quiere madrugarte para poder pasarse sin hacer fila, en fin todo un desorden y caos.
Y todo porque las salas 2, 3, 4, 5, 6, 7a 7b etc, estan demasiado juntas, (conforman un complejo de varias salas, es decir no son independientes) no las separa mas que tres pasos, lo que hace insuficiente el espacio para los pasajeros, hacen falta mas sillas, y quitar por lo menos una sala, algunas de la 7 porque estas no tienen túneles de acceso al avión, bajas las escaleras y un camioncito te lleva hasta tu avión, con una sala de esas caracteristicas bastaría para ampliar mas el conjunto de salas.
Porque uno se imagina, si hubiese una conflagración o alguna emergencia, el caos y el desorden que se generaría, porque ese conjunto de salas, no cuenta con salida de emergencia rápida, la única existente, son unas escaleras las cuales te llevan a los carrouseles de los equipajes, y es todo.
Sería bueno que el AICM y la Dirección de Aeronaútica Civil, asi como la SCT se pusieran las pilas para revisar las condiciones de seguridad y hacinamiento en las que se encuentran esas salas, ni se diga de las salas 75 de la terminal 2 estan igual o peor.
Pero eso sí, estan mas preocupados por bajar a aerolíneas segun por "seguridad" y adeudos y no ven el desorden que tienen en casa.