Caso No.29103     01/11/2009

Compañía: Burger King

Burger King, falsísisimos aros de "cebolla"

Ciudad de México, Distrito Federal, MEXICO
Por: J. Manuel



Cualquiera en pleno uso del sentido común entiende lo que es un aro de cebolla: se cortan rodajas de cebolla y se separan los aros, se condimentan, se pasan por huevo y pan o por pasta tempura o alguna otra preparación de pasta para ser capeados, se frie y listo para comerse. En burger king no es así.

Mi chava esta muy acostumbrada a de vez en cuando comerse una de esas porquerías en el burger. En una ocasión que entre con ella a la sucursal de San Cosme a "deleitarme" con alguno de sus platillos, me encuentro con la sorpresa de que los llamados "aros de cebolla" son cualquier otra cosa menos aros de cebolla. Me explico. Cuando uno come una porquería por desición propia; bueno, esta bien ,uno asume las consecuencias. Pero cuando decides hacerlo y encima de ello lo que pides no es lo que obtienes por tu dinero eso tiene un nombre o quiza varios: engaño, fraude, tomada de pelo, abuso o simplemente una mentira en forma de aro. Al analizar uno de los ya mencionados "aros" me doi cuenta de que... oh!! sorpresa lo que me estoy ingiriendo es pura pinche harina refinada (claro y en mas de un 75%) frita y con una textura dizque crugiente más bien con un poco de pan duro (bastante desagradable en serio). Que si tiene cebolla? Claro, un poco de cebolla picada algo así como el 20% del total del aro. Es esto un aro de cebolla? Soy cocinero desde hace más de 6 años y mi corta experiencia pero mas mi sentido común me dice lo contrario. No. Pero mi mayor sorpresa fue que en el mismo lugar se encontraban más de 50 personas comiendo varias de ellas sus aros de "cebolla" ( yo los llamaría: aros con cebolla ) y nadie en ningún momento logro percatarse del engaño ( de que otra forma llamarlo?) Al hacerle el reclamo al encargado de dicha sucursal obtuve la siguiente respueta ( reproduzco a continuación la breve pero muy sustantiva conversación que sostuve con dicha persona).

Engañado: Disculpe, es usted el enacargado de este establecimiento.

Empleado-Encargado-Engañador: Así es, en que puedo servirle.

Engañado: Tus aros de cebolla no son aros de cebolla.

E-E-Engañador: (Con gesto de sorpresa como cuando se sorprende al marido en la mentirota de que se quedo a una junta cuando llega a casa oliendo a chela y con un par de besos marcados en la camisa y cachete) mmmm... pero... si son...

Engañado: Mira, no soy tonto ni mucho menos, por favor no me quieras ver la cara. Revisa tú mismo este aro... apenas tiene un poco de cebolla picada... ya viste?

E-E-E: (A distancia y sin querer hacercarse demasiado) Ya ves, si sí tiene cebolla.

Engañado ( Ni tanto ): Pero... casi nada, ¡es más masa!; mejor me hubiera comprado un tamal, esos aunque sea traen pollo.

E-E-E: Mira.... (visiblemente nervioso) esos (los aros) así me los traen...., y pues... esos son los que siempre hemos vendido...

Ni Tan Engañado: Pues que poca m..... de engañar así a la gente, solo por que los muy wue..... no saben comer o no se deciden a quejarse...

E-E-E: (acorralado) ... ehhhh... (en el rostro un gesto entre compasivo, cínico y desinteresado) pues si desea puede usted poner una q...

El Encabron...: Peeero por supueeesto!! Mira, yo se que no es tu culpa, tu solo eres un empleado más; pero , que porquería, eso me pasa por comer en este tipo de lugares que solo venden... pura... etc.. etc...

El resto de la conversación nunca sucedió. Me dí la media vuelta y me prometí por salud física y mental nunca más entrar a un lugar como estos.

De esto hace ya más de un año.

Hace un par de meses mi novia llega a casa con una bolsa de papel y dentro unos aros de algo (¿será realmente cebolla? dudo aún más), me invita a probarlos y al percatarme del contenido digo instantaneamente y con sorpresa: Queee... poooca! no te pusieron catsup.